CALZADO A MEDIDA La impresión 3D puede revolucionar la industria del calzado

Muchos diseñadores de calzado ya utilizan la impresión 3D para probar prototipos y visualizar nuevos diseños. Ahora la atención se centra en cómo se podría usar esta tecnología en otros ámbitos del sector, tales como la fabricación y la producción.

Imagine que se hace unas fotos de los pies, las sube a una web y a los pocos días recibe unos zapatos diseñados con sus medidas exactas. Esto ya es una realidad gracias a la tecnología de impresión 3D.

El proceso de impresión 3D crea por ordenador un objeto tridimensional añadiendo capas sucesivas de materiales, una sobre otra, para fabricar un zapato que se corresponde con un modelo digital 3D. Este método, que también se conoce como «fabricación aditiva», está siendo adoptado ampliamente por la industria del calzado en el proceso de diseño para crear prototipos atractivos y probar nuevas ideas, pero todavía no en el ámbito de la fabricación.

Bryan Oknyansky, el hombre que está detrás de Shoes By Bryan, la marca británica de zapatos de lujo producidos con impresión 3D, cree que esta tecnología ofrece «grandes oportunidades para un proceso de diseño y fabricación con siglos de antigüedad». «Creo los prototipos y los fabrico cuando un cliente me los encarga, así que prácticamente no genero residuos industriales», comenta Oknyansky. «Incluso ofrezco a mis clientes la posibilidad de modificar características de los zapatos sin ningún coste adicional. Con la impresión 3D pruebo sin miedo los nuevos diseños y doy rienda suelta a la imaginación».

«CON LA IMPRESION 3D PRUEBO SIN MIEDO LOS NUEVOS DISEÑOS Y DOY RIENDA SUELTA A LA IMAGINACION».

BRYAN OKNYANSKY SHOES BY BRYAN

ZAPATOS PERFECTOS

Kegan Schouwenburg, cofundadora y consejera delegada de SOLS, empresa neoyorkina que comercializa una plataforma de software y la aplicación móvil que permite a los usuarios diseñar y comprar zapatos ortopédicos a medida, sostiene que la personalización debería haberse aplicado hace tiempo en la industria del calzado.

«Por su propia naturaleza, los zapatos deberían ser personalizados, pero no es así», se lamenta Schouwenburg. «Un día me di cuenta de que el diseño de calzado era el mejor escaparate para ofrecer todo el valor añadido que aporta la impresión y fabricación digitales».

Los inconvenientes de los métodos de fabricación tradicionales en este sector son la sobreproducción y el riesgo de imperfecciones, sobre todo en el tallaje. La fabricación 3D elimina estos problemas y hace posible un grado de personalización hasta ahora impensable.

IMPRESIÓN 3D Y PRODUCCIÓN EN MASA

Aunque los diseñadores de marcas de lujo están teniendo éxito creando zapatos mediante la impresión 3D, con la tecnología actual no parece fácil trasladar el modelo de fabricación aditiva a toda la industria del calzado.

«En la situación actual, producir a gran escala artículos impresos en 3D entraña una gran dificultad», afirma Rahul Cee, fundador de Solereview.com, un sitio web con reseñas e información sobre artículos de calzado. «Sea cual sea el método utilizado, la impresión 3D es un proceso muy lento. Es posible que en el futuro el coste de las máquinas 3D y los gastos que conllevan no sean tan altos, pero eso no cambia el proceso en sí. En mi opinión, lo mejor es utilizar a un “intermediario”, es decir, un diseñador y productor de calzado que conozca bien la impresión 3D, con un modelo de negocio bajo demanda».

«HAY QUE VER CÓMO QUEDA LA BALANZA TENIENDO EN CUENTA EL COSTE DEL PRODUCTO Y EL VALOR QUE ACABA RECIBIENDO EL USUARIO».

KEGAN SCHOUWENBURG COFUNDADORA Y CONSEJERA DELEGADA DE SOLS

Aunque las marcas llevan mucho tiempo utilizando la impresión 3D para el prototipado y la personalización, Cee opina que los inconvenientes inherentes a esta tecnología siguen impidiendo su uso generalizado.

«Es poco probable que la impresión 3D sustituya los métodos tradicionales de producción en masa. Yo creo más bien que seguirá evolucionando en los usos que se le da hoy en día para el prototipado y personalización en el diseño de calzado», prevé.

Schouwenburg ve más inconvenientes en la impresión 3D.

«Si queremos, podemos fabricar zapatos con entresuelas impresas en 3D, pero esos zapatos serán caros», apunta. «Tal vez no haya suficientes impresoras 3D para producirlos. Estos son los problemas reales que comenta la gente del sector cuando evalúa esta tecnología. Es muy fácil fabricar una sola unidad de algo; lo que ya no es tan fácil es fabricar un millón de ese algo, especialmente con una tecnología nueva».

POR FIN, CALZADO A MEDIDA

En cualquier caso, Schouwenburg es de la opinión que para muchas personas las ventajas del calzado personalizado superan los costes.

«Hay que ver cómo queda la balanza teniendo en cuenta el coste del producto y el valor que acaba recibiendo el usuario», argumenta.

Por ejemplo, para las personas con problemas en los pies, tener un par de zapatos que resulten cómodos es una bendición. Según un reciente estudio elaborado por SOLS, el 63 % de sus clientes venían usando una talla incorrecta.

«Estamos trabajando en un nuevo producto que trata de resolver eso y que facilita mucho el escaneo con un dispositivo móvil», revela Schouwenburg. «Esto conlleva ventajas inmediatas relativas al tallaje, y aporta valor añadido a largo plazo puesto que a las empresas les resultará mucho más fácil implantar la personalización en masa como parte de su actividad principal». ◆

por Sean Dudley Ir arriba