INNOVACIÓN INTEGRADA Medidas prácticas para crear una cultura de innovación

A las empresas grandes y consolidadas a menudo les resulta difícil fomentar el espíritu innovador que caracteriza a las empresas más pequeñas y dinámicas. Los expertos destacan cinco sencillas medidas que pueden tomar las empresas para aventajar a la competencia.

Una startup siempre conlleva cierta cultura de innovación en su intento de abrirse camino con una nueva idea. Sin embargo, el tiempo y el crecimiento pueden acabar apagando esa chispa inicial. He aquí una serie de consejos que recomiendan los expertos para dar un impulso a la innovación.

ANALIZAR LAS OPORTUNIDADES

Cada empresa es diferente. Para innovar de verdad es preciso determinar las áreas donde están las oportunidades.

Jimmy Leppert, director general de Kotter International —empresa estadounidense de consultoría de gestión—, y su equipo plantean la misma pregunta a cada alto directivo con el que trabajan: ¿cómo puede conseguir que toda la empresa, a todos los niveles, actúe con diligencia a la hora de poner en práctica las principales estrategias del negocio?

«La innovación guarda una relación directa con el ritmo del cambio», señala Leppert. «En un mundo que cambia constantemente, la innovación puede aplicarse a cualquier cosa: cómo ahorrar dinero, cómo gestionar el talento o cómo hacer las cosas de forma distinta a como se han hecho en la empresa, o incluso en el sector, hasta ahora. Identificar todas esas oportunidades y tomar las medidas pertinentes para aprovecharlas; de eso va justamente la innovación».

Saber lo que uno necesita lograr con la innovación es un aspecto fundamental, sostiene Bart Higgins, socio de la empresa ?What If! Innovation, una consultora global que ayuda a las empresas a fomentar internamente la innovación. «Antes de nada, conviene determinar lo que queremos conseguir a través de la innovación. Plantear las preguntas adecuadas y definir un objetivo claro ayuda a comprometerse para lograr el nivel de innovación que la empresa necesita».

El fabricante de pianos Steinway & Sons de Nueva York, por ejemplo, trabajó con ?What If! Innovation para comercializar Spirio, un reproductor de piano de alta resolución que recrea las actuaciones de grandes pianistas como si estuvieran teniendo lugar en directo.

«El objetivo final de la innovación no era únicamente desarrollar un producto, sino replantearse todo el enfoque del negocio en torno a ese mercado», explica Higgins. «Entendiendo la innovación como un proceso, Steinway se dio cuenta del valor de la nueva tecnología y de cómo debían posicionarse los nuevos productos ante el consumidor».

PRESCINDIR DE JERARQUÍAS

Normalmente, las empresas se hacen más profesionales con el tiempo. Como consecuencia de ello, se acaban creando unas jerarquías que dificultan la comunicación. La gran distancia que existe entre la alta dirección y el personal que genera las ideas supone un gran hándicap para la innovación.

«Las empresas, a medida que se expanden, van ampliando la dirección», señala Leppert. «Para cumplir todos sus compromisos y seguir creciendo, las empresas deben encontrar el justo equilibrio entre innovación y gestión, y subsanar las lagunas que puedan aparecer».

«Muchas startups y empresas tienen grandes ideas y un espíritu emprendedor», afirma Anke Kleinschmit, vicepresidenta de Investigación y Sostenibilidad del Grupo y directora de medio ambiente de Daimler. «Para innovar es vital que las empresas hagan gala de todas esas virtudes».

CREAR UN ECOSISTEMA DE INNOVACIÓN

Es preciso que el personal sea receptivo a la filosofía de la innovación y que el entorno de trabajo sea también propicio.

«Los factores clave de un ecosistema de innovación giran en torno a una dirección que priorice, favorezca e incentive la innovación», asegura Higgins. «Las empresas deben desarrollar herramientas y procesos que favorezcan la innovación, una gestión y una planificación que canalicen la innovación, unos objetivos de rendimiento y el conocimiento que hagan posible la innovación, y comportamientos y acuerdos de colaboración que permitan a los departamentos “ser” innovadores».

USAR LA TECNOLOGÍA ADECUADA

Con tecnologías modernas como el Internet de las cosas, recopilar y analizar los datos es ahora más fácil que nunca.

«Dominar las nuevas tecnologías y descubrir lo que pueden hacer por la empresa es primordial», afirma Michael Ringel, socio y director general del Boston Consulting Group (BCG), una consultora global de gestión con sede en Boston. «Aplicar eficazmente las tecnologías de que ya disponemos hoy en día, adaptadas a la situación de cada empresa, puede ser un acicate para la innovación».

Gracias a estas tecnologías el coste de recopilar grandes cantidades de datos está cayendo en picado, según explica Ian Ferguson, vicepresidente de marketing y alianzas estratégicas a nivel mundial de ARM, un importante proveedor global de tecnología de microprocesadores. «La tecnología ahora es suficientemente barata y las conexiones inalámbricas están muy desarrollada, lo que hace que sean omnipresente en el ecosistema y la infraestructura que lo sustenta».

Con tantos puntos de acceso tecnológicos disponibles, las empresas que implantan sistemas para captar y transmitir esta información pueden obtener información valiosa para su negocio. Con esta información, la alta dirección está en mejores condiciones de tomar decisiones dinámicas e innovadoras.

CORRER RIESGOS CALCULADOS

La compañía farmacéutica Gilead Sciences ocupa la octava posición en la lista de empresas más innovadoras de 2015 que elabora el BCG. Según Ringel, la clave para estar tan bien posicionados es conocer perfectamente las tecnologías y ciencias relevantes, además de estar siempre dispuestos a buscar ideas innovadoras fuera de la empresa.

Por ejemplo, en 2012 Gilead compró Pharmasset, una compañía farmacéutica de ensayos clínicos, por 11 000 millones de dólares.

«Otras empresas del sector no se atrevieron a hacer lo mismo porque no tenían suficiente visión de futuro», revela Ringel. «Gilead sí lo tuvo claro; se abrieron a la innovación externa y en 2014 ya habían recuperado la inversión. Gilead se puso al frente de la lucha contra la hepatitis C y desarrolló los medicamentos que acabaron curando esta enfermedad. Sus innovaciones han cambiado la vida de millones de personas».

PASOS A SEGUIR

Analizar las oportunidades. Prescindir de jerarquías. Crear un ecosistema de innovación. Usar la tecnología adecuada. Correr riesgos calculados.

Este plan de cinco puntos para fomentar la innovación no es fácil de seguir cuando la empresa crece. Sin embargo, si uno tiene en mente estos factores y los comunica a toda la empresa, habrá abonado el terreno para recuperar el fervor innovador que la impulsó en sus orígenes.

por Sean Dudley Ir arriba