ENSEÑAR A LOS MAESTROS Mientras se implantan las nuevas tecnologías entre los estudiantes, los docentes se quedan atrás

Los sistemas educativos de todo el mundo, desde Australia hasta Uruguay, están invirtiendo grandes sumas de dinero para poner las nuevas tecnologías al alcance de los alumnos. Pero los expertos coinciden en que en este tipo de programas se suele pasar por alto un componente vital para su éxito: formar a los profesores en el uso de la tecnología e integrarla en sus clases.

Cada vez son más las escuelas de todo el mundo en las que se invierten millones de dólares en tabletas, ordenadores portátiles y otras tecnologías, pero los expertos en educación apuntan que con frecuencia se olvida un requisito fundamental: instruir a los profesores a utilizar la tecnología e incorporarla en sus clases.

«En muchos lugares se produce una carrera desenfrenada por comprar nuevas tecnologías», afirma Andy Dickenson, exprofesor y director creativo de LearnNewStuff, una consultora educativa con sede en el Reino Unido que ha participado en la redacción de los planes de estudios tecnológicos del Reino Unido, Arabia Saudí, Sudáfrica y España. «Solo cuando la tecnología ya se encuentra en las escuelas el personal se pregunta: “¿Qué vamos a hacer con todos estos nuevos dispositivos?”. Implantar muchas tecnologías es caro. Cuando una nueva tecnología se introduce en el aula y los profesores deben adaptarse a ella sin recibir ningún tipo de apoyo, esta tecnología termina por no utilizarse.»

Bob Tate, analista de políticas del Departamento de Política Educativa y Docencia de la National Education Association, el mayor sindicato de profesores de Estados Unidos, lo confirma: «Con demasiada frecuencia, se presta menos atención a las estrategias adecuadas para el desarrollo profesional de los docentes que a la compra de los dispositivos, cuando los docentes deberían estar implicados en su desarrollo», afirma.

LA PARADOJA DEL USO DE LA TECNOLOGÍA

Los centros educativos de todo el mundo están haciendo grandes inversiones para lograr que los alumnos estén preparados en la era de Internet. «En algunos estados de Estados Unidos, como Maine, y en países como Uruguay, cada estudiante tiene su propio dispositivo digital», explica Mary Burns, exprofesora y especialista en tecnología del Education Development Center (EDC), una organización internacional sin fines de lucro con sede en Boston.

Sin embargo, en diferentes estudios se ha demostrado que son relativamente pocos los maestros que usan la tecnología como parte de su actividad lectiva. En una encuesta realizada en 2013 por Harris Interactive, empresa de estudios de mercado con sede en Rochester (Nueva York), se revela que el 86 % de los profesores estadounidenses encuestados piensan que es «importante» o «absolutamente necesario» utilizar aplicaciones, juegos de ordenador, sitios web, herramientas de planificación digital o planes de estudio digitales diseñados para ayudar a alumnos y profesores. Pero solo el 19 % de los profesores utilizan herramientas con contenidos sobre temas específicos, solo el 14 % utilizan planes de estudio digitales, y menos del 10 % han puesto en marcha programas para fomentar que los alumnos traigan sus propios dispositivos.

En Europa ocurre algo parecido. El estudio 2013 Survey of Schools: ICT in Education, realizado por la Unión Europea, revela que aproximadamente la mitad de los estudiantes europeos tienen profesores que muestran una actitud positiva respecto al uso de las tecnologías de la información en el aula. Sin embargo, el porcentaje de profesores que utilizan las TI en más del 25 % de las clases no ha aumentado desde 2006.

Los profesores del continente africano tampoco avanzan en el uso de la tecnología, a pesar de los planes estratégicos nacionales. «El objetivo de la Estrategia Nacional de Kenia es “integrar la tecnología en la educación y la formación para facilitar el acceso, el aprendizaje y la administración”», explica Niall Winters, jefe adjunto del Departamento de Cultura, Comunicación y Medios de Comunicación de la Universidad de Londres, que ha realizado investigaciones en el África subsahariana. «Sin embargo, la mayoría de los docentes en África no se sienten preparados todavía para utilizar la tecnología en el aula.»

Lo mismo ocurre en Asia. «Los estudios demuestran que la tecnología mejora la enseñanza y el aprendizaje en las escuelas», afirma Jonghwi Park, especialista del programa de tecnología de la información y las comunicaciones (TIC) para la educación de la UNESCO en Bangkok. «Con todo, los profesores que utilizan la tecnología para transformar sus actividades pedagógicas siguen siendo más la excepción que la norma. Y esto no solo ocurre en las escuelas del continente asiático, sino en todo el mundo.»

Para conseguir que las buenas intenciones acaben por materializarse, los expertos en educación recomiendan que se enseñe a los profesores a integrar los ordenadores en los planes de estudios actuales. «Para ayudar a integrar la tecnología en todos los componentes del proceso de aprendizaje —el contenido, la impartición y la evaluación—, se debe llevar a cabo un proceso de desarrollo profesional práctico, centrado en solucionar los problemas que surjan, que aporte conceptos punteros, que genere prácticas eficaces y que ayude a los docentes a trabajar con distintos grupos de población», detalla Burns.

Solo entre el 25 % y el 30 % de los estudiantes europeos tienen profesores que deben formarse obligatoriamente en tecnologías de la información.

EDUCAR A LOS EDUCADORES

Dickenson afirma que todos los profesores necesitan apoyo, asesoramiento y formación para poner en práctica nuevas estrategias. «Las escuelas deben ser conscientes de que necesitan un presupuesto para llevar a cabo un plan de formación adecuado. Realizar una sola sesión de formación no es suficiente: es fundamental que la formación sea profesional, continuada y progresiva. Las facultades de ciencias de la educación deben establecer un plan de estudios adecuado, con contenidos actualizados. Si además ofrecen programas de liderazgo en determinadas especialidades, las nuevas hornadas de profesores estarán preparadas para ejercer este liderazgo.»

Una encuesta de 2013 realizada entre 2462 profesores de los EE. UU. por Pew Research Center, una organización de análisis de ciencias sociales, concluyó que el 85 % de los docentes encuestados han tenido que buscar formas de incorporar los recursos digitales en sus clases con eficacia. Tres de cada cuatro maestros afirman que deben dedicar tiempo a Internet y a otros recursos digitales porque el abanico de contenidos y técnicas que deben dominar va en aumento.

El estudio encargado por la Unión Europea indica que solo entre el 25 % y el 30 % de los estudiantes europeos tienen profesores que están obligados a formarse en tecnologías de la información. Sin embargo, alrededor del 70 % de los alumnos de todos los cursos tienen profesores que se forman en tecnologías de la información en su tiempo libre.

Latinoamérica también sufre de una grave falta de maestros debidamente formados en el uso y la supervisión de la tecnología en el aula. Así, solo el 10 % de los docentes de primaria y secundaria en 14 de un total de 27 países están cualificados para enseñar conocimientos básicos de informática, según un estudio de 2013 realizado por la UNESCO, titulado ICT in Education in Latin America and the Caribbean: A regional analysis of ICT integration and e-readiness. La formación también es un problema en Asia. En la escuela Ban San Kong de Mae Chan (Tailandia), por ejemplo,
en 2013 se entregaron tabletas a 90 alumnos como parte de la iniciativa Una tableta por niño. Pero, según The Japan Times, los maestros no han recibido ninguna formación específica. En declaraciones al periódico, Siriporn Wichaipanid, profesora de la escuela, afirmó: «Yo tengo algunos conocimientos porque en casa utilizo un iPad, pero si no entiendo algo, no puedo enseñárselo a los niños».

El estudio de la UE afirma que el aumento de las oportunidades de desarrollo profesional para los docentes ayudará a impulsar el uso de las TIC en la enseñanza, porque ayudará a formar a profesores seguros de sí mismos y con una actitud positiva. También recomienda a todos los países que añadan una asignatura obligatoria sobre TIC en los programas de formación de los maestros y que aumenten la calidad y el alcance de la formación en TIC dentro de las instituciones.

Tate comparte la misma opinión: «Necesitamos invertir de forma inteligente en tecnología en las escuelas y contar con un entorno educativo potente que apoye el desarrollo profesional de los maestros para que sepan cómo integrar la tecnología en sus clases».

LA COLABORACIÓN ES CLAVE

La colaboración profesional en las redes también puede ayudar. En el informe de la UE se explica que a pesar de que existen multitud de recursos y redes en Internet, solo una minoría de profesores los aprovecha. Por ello, en el informe se aconseja a la administración pública que promueva las plataformas en línea y las oportunidades que ofrecen.

«LOS PROFESORES QUE UTILIZAN LA TECNOLOGÍA PARA TRANSFORMAR SUS ACTIVIDADES PEDAGÓGICAS SIGUEN SIENDO MÁS LA EXCEPCIÓN QUE LA NORMA.»

«Si los profesores participaran en una comunidad en línea se podría conseguir un gran cambio», afirma Nicholas Smith, director de formación de HotChalk, una red de educación global con sede en Campbell (California, EE. UU.) «Si logramos que las ideas circulen y que los maestros sepan lo que hacen sus homólogos —lo que les funciona y lo que no—, conseguiremos que adopten las tecnologías de una forma más efectiva.»

Eric Williams, superintendente del Distrito Escolar del Condado de York en Yorktown (Virginia, EE. UU.), es un alumno avanzado en lo que respecta a Internet. Williams (@ewilliams65) utiliza Twitter para contactar con los profesores de su distrito que han puesto en práctica nuevos métodos de enseñanza, y para aprender de la red de educadores que tiene entre sus contactos. «Los directores y superintendentes tienen que trabajar en colaboración con los maestros para desarrollar una visión compartida de la enseñanza y el aprendizaje», explica. «Cuando logremos esta visión compartida, los grandes maestros modelarán el uso eficaz de la tecnología, que se potenciará tanto en la escuela como en el distrito escolar.»

FUTURO PERFECTO

Los expertos comparten la idea de que, con un mejor sistema de apoyo, los profesores podrán aprovechar las oportunidades ilimitadas que ofrece la tecnología. «Recibir apoyo es absolutamente fundamental para el éxito», afirma Smith. «Los mejores atletas del mundo no tienen un entrenador porque sí. Esto también es extrapolable a los alumnos y profesores. Creo que la tecnología nos ayudará a formar a mejores profesores, pero es preciso darles la formación y el apoyo adecuados.» ◆

CÓMO LOGRARLO

La escuela primaria de Bucknall en Lincolnshire (Reino Unido) es un claro exponente de cómo transformar una clase con la tecnología. En 2012 la escuela proporcionó iPads a los alumnos. En la actualidad, las tabletas son un elemento fundamental en clase y también para hacer los deberes. «Por supuesto que hubo problemas al principio», explica Garry Cassey, maestro de la escuela. «El personal docente tenía distintos niveles de conocimiento de la tecnología, por lo que nos tuvimos que asegurar de que todos fuéramos a una.»

Pero lograrlo requería formación y apoyo. «El coordinador asistió a varias conferencias sobre educación de Apple y prestó apoyó a todo el personal», explica. «La comunicación y la colaboración en este proyecto han sido la clave.»

La escuela también cuenta con un consultor externo que visita las clases de forma periódica. «El consultor nos ayuda a planificar las lecciones y a crear juegos educativos, y responde a cualquier duda que surja», añade Cassey.

En conclusión, Cassey opina que la tecnología ha transformado su escuela. «Somos una escuela pequeña con aulas en las que se juntan grupos de distintas edades. Gracias a la tecnología podemos adaptarnos a las necesidades individuales de cada niño. Esto nos ayuda a evaluar mejor y, lo que es más importante, hace que los alumnos se lo pasen mejor aprendiendo.»

por Lindsay James Ir arriba
por Lindsay James

Vea cómo aprenden los profesores a integrar la tecnología en el aula: http://www.youtube.com/watch?v=gwEBWkA1TDA