COMPASS MAGAZINE #15

MAQUINARIA INDUSTRIAL LA PRODUCCIÓN COMO SERVICIO

Productos personalizados, a medida, exclusivos... Muchos consumidores se sienten atraídos por la posibilidad de diseñar el producto a la hora de comprar un coche, un bolso o unos zapatos. Provistas de la tecnología que facilita la personalización, las fábricas se preparan para ofrecer lo que se conoce como producción como servicio (MaaS, Manufacturing as a Service). 

Cada vez más consumidores aprovechan la posibilidad de personalizar los productos que adquieren —desde sujetadores que se adaptan a las proporciones únicas del busto hasta zapatos que combinan los tejidos a gusto del consumidor—, y eso está propiciando que la producción como servicio (MaaS, Manufacturing as a Service) se extienda por todo el mundo, especialmente en las fábricas que alquilan su capacidad productiva.

Por ejemplo, Proto Labs, empresa proveedora de piezas mecanizadas y modeladas con sede en Maple Plain (Minnesota, EE. UU.), suministra piezas exclusivas directamente a ingenieros de diseño de otros países mediante pago con tarjeta de crédito.

Este servicio es posible gracias a las rápidas conexiones a Internet, al precio asequible del almacenamiento en la nube y a una mejor capacidad de integración propiciada por el Internet industrial de las cosas, lo que se conoce como Industrie 4.0. 

«Lo que algunos denominan Industrie 4.0, la cuarta revolución industrial o la fabricación inteligente, ya ha llegado», asegura Matthew Littlefield, presidente y analista de LNS Research, una consultora de Cambridge (Massachusetts, EE. UU.) que presta servicios de asesoramiento y benchmarking. «En cualquier caso, todavía no es una práctica ampliamente adoptada, y no sería exacto hablar de «revolución». Es más bien una evolución que tendrá lugar durante los próximos 5-20 años.»

Como pioneros en MaaS, las empresas que ofrecen servicios de fabricación de productos electrónicos imprimen las piezas a demanda, lo que evita a las empresas la necesidad de mantener grandes inventarios. «Esto representa una inversión en impresión 3D a escala industrial», explica Littlefield.

«LOS PROVEEDORES DE TECNOLOGÍA ESTÁN DESARROLLANDO MODELOS 3D MUY EFICACES QUE SE PUEDEN COMPARTIR EN LA RED RÁPIDAMENTE E INTEGRAR EN EL PROCESO DE PRODUCCIÓN.»

MATTHEW LITTLEFIELD PRESIDENTE Y ANALISTA, LNS RESEARCH

En la fabricación de aviones, Airbus lleva desde 2012 imprimiendo en 3D los soportes del A350 XWB, y Rolls Royce ha manifestado que tiene previsto probar en un vuelo real en 2015 lo que describe como la mayor pieza impresa de un avión en 3D: una cubierta de rodamiento frontal de titanio con 48 paletas aerodinámicas en su interior.

LA GLOBALIZACIÓN FOMENTA EL MaaS

El origen del MaaS se remonta a finales del siglo XX, cuando los fabricantes de marca externalizaron la producción como parte de su proceso de globalización. «Este tipo de relación ahora evolucionará hasta convertirse en un verdadero MaaS, en el que el “Internet industrial de las cosas” ofrecerá visibilidad en tiempo real al propietario del producto», vaticina Littlefield.

Con la evolución del MaaS, los fabricantes comienzan a comercializar el rendimiento de los productos, más que los productos en sí. Por ejemplo, Rolls-Royce utiliza el Internet industrial de las cosas para calcular el número de horas que sus motores están en funcionamiento, y cobrar por ese concepto, en lugar de vender los motores como tales. La proliferación del MaaS espoleará la implantación de estos servicios de pago por uso.

EN LA PRÁCTICA

La empresa Proto Labs, proveedora de MaaS, combina la conectividad global con plantas de fabricación regionales para ofrecer siete procesos de fabricación a diseñadores industriales de todo el mundo.

«Todo está conectado a Internet y el software controla cada pedido, desde la carga de un diseño hasta la entrega», afirma Rob Bodor, vicepresidente y director general de Proto Labs para América. «Especializarnos en rapidez y en la automatización total es la única manera de poder entregar piezas en tan solo un día y a gran escala.»

El software de Proto Labs también proporciona información a los diseñadores para resolver sus dudas sobre las alternativas de diseño. «Les damos información sobre la viabilidad de fabricación», señala Bodor. «El diseñador recibe una representación 3D de la pieza terminada, en la que se compara la proyección con el archivo fuente CAD y se destacan las diferencias.»

CREAR LA PLATAFORMA INFORMÁTICA

Proyectos del gobierno, universidades y proveedores de tecnología de fabricación que trabajan en los conceptos de la cuarta revolución industrial han definido los pilares del MaaS: almacenamiento en la nube, capacidad de distribuir instrucciones de trabajo y activos digitales sin cables de por medio, y herramientas de colaboración que facilitan la coordinación de los diversos equipos que trabajan en distintos husos horarios.

«Un sistema de producción basado en la nube es mucho más difícil de implementar que muchos de los sistemas que actualmente se encuadran en el concepto de “como servicio”, porque es necesario manipular la geometría 3D tanto física como virtual», asevera Jonathan Corney, profesor de diseño y fabricación de la Universidad de Strathclyde en Escocia. Esta universidad ha colaborado en el proyecto ManuCloud de la Unión Europea, creado para desarrollar y probar el entorno informático necesario para prestar servicios MaaS.

«Sin embargo, la última pieza que falta del rompecabezas tecnológico es la definición de una descripción de servicio de fabricación (MSD) para cada una de las herramientas de conformado y de corte que están disponibles en la red», explica Corney. «Esto es difícil de codificar si queremos dar al sistema la flexibilidad necesaria para posibilitar la fabricación de componentes arbitrarios. Por eso, el trabajo académico se centra en esas descripciones de servicio de fabricación y en la creación de un lenguaje que soporte esa definición.»

CAMBIOS EN EL NEGOCIO

Según Littlefield, lo primero que debe hacer un fabricante para sacar partido al MaaS es utilizar las TIC para alinear los procesos de todas sus instalaciones y garantizar así la coherencia y la calidad. Los fabricantes de automóviles europeos, como BMW, son líderes en ofrecer pedidos personalizados porque tienen visibilidad en tiempo real del proceso de producción.

La mayoría de los fabricantes de automóviles ya ofrecen configuradores en línea para que los compradores puedan combinar las opciones disponibles, pero el MaaS llevará este proceso mucho más allá, al permitir que los consumidores colaboren en línea con los diseñadores del fabricante para probar opciones y asegurarse de que las combinaciones elegidas se puedan fabricar.

«Los proveedores de tecnología están desarrollando modelos 3D muy eficaces que se pueden compartir en la red rápidamente e integrar en el proceso de producción», añade Littlefield. ◆

por Mark Webb Ir arriba